Lefrik

"La sostenibilidad está de moda y creo que es una buenísima noticia"

Curra Rotondo

CEO y fundadora

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Lefrik

Entrevistamos a la CEO y fundadora de Lefrik, Curra Rotondo, para que nos hable de cómo apostar por la sostenibilidad y por el respeto al medioambiente sin dejar de lado el diseño, la calidad y la rentabilidad. Lefrik nació en 2012 y desde entonces diseña, produce y comercializa artículos de viaje, bolsas y mochilas utilizando telas ecológicas fabricadas a partir de botellas de plástico PET recicladas. En 2017 se convirtieron en #clienteEnisa al recibir un préstamo por 75.000 €.

19 de noviembre de 2020

¿Cómo surgió Lefrik y por qué?
Cuando conocí a mi socio, David Ruiz de Andrés, él ya era un emprendedor y empresario comprometido con el medioambiente y el cambio climático, experto en renovables. Yo, por mi parte, llevaba más de diez años trabajando en grandes compañías del mundo de la moda. Quizá fue nuestra inquietud emprendedora lo que nos llevó a detectar y cubrir un hueco que existía en el mercado: mochilas de uso diario, para el portátil o accesorios de viaje, que además de ser funcionales fueran bonitas, duraderas, con un diseño atractivo y un precio razonable. Con todas estas ideas en la cabeza y la sostenibilidad como valor y elemento diferenciador, surgió Lefrik, convirtiéndose así en la primera marca de mochilas fabricadas al 100 % con tejidos hechos a partir de botellas de plástico recicladas.

¿Qué ha aportado a Lefrik tu experiencia laboral anterior?
Durante diez años trabajé en grandes compañías del sector de la moda como Cortefiel, Pepe Jeans o El Armario de la Tele. Esa experiencia me ha proporcionado una visión más amplia del sector y del comportamiento del cliente, además de mayor seguridad a la hora de tomar decisiones, haciéndolo con más criterio. De todas formas, considero que la experiencia de empezar un proyecto de cero y hacerlo crecer no es comparable con ninguna otra cosa: esto es lo que realmente te da la madurez laboral. Tienes que adaptarte y hacer de todo, porque nadie lo va a hacer por ti, y estar al pie del cañón. No te puedes relajar.
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¿Sigues aprendiendo?
Sin duda. Creo que nunca dejas de aprender ya que siempre surgen nuevas situaciones y nuevos retos que afrontar. Un buen ejemplo es lo que nos ha sucedido en 2020; cuando pensábamos que todo iba más o menos rodado ha llegado esta pandemia mundial que nos ha obligado a adaptar todo a la nueva situación.

¿Cuántas personas estáis involucradas en este proyecto?
Actualmente somos siete las personas que trabajamos entre la oficina y la tienda de Madrid. También contamos con acuerdos de representación con socios para siete países diferentes que nosotros también consideramos parte del equipo, pues sin ellos no podríamos llegar a cubrir los más de 80 puntos de venta en los que se distribuyen nuestros productos en España, más de 70 en Reino Unido y unos 20 en Alemania. Además, estamos presentes en Estados Unidos, Benelux, Japón e Islandia y trabajamos con dos proveedores en Asia. De hecho, trabajamos con el mismo proveedor de tejido y la misma fábrica desde el principio, lo que nos ha ayudado mucho a mejorar poco a poco, logrando que cada producción sea mejor que la anterior, lo que resulta muy satisfactorio.

"Empezar un proyecto de cero y hacerlo crecer no es comparable con ninguna otra cosa".

La preocupación por el medioambiente hace que los consumidores valoremos cada vez más que un producto sea sostenible, además de que esté de moda. ¿Esta preocupación ha venido para quedarse?
La sostenibilidad está de moda, está claro, y creo que es una buenísima noticia. En Lefrik supimos desde el principio, que un negocio rentable con impacto era posible y ahora está empezando a ser algo que no puede faltar en el ADN de ninguna empresa de cualquier sector, aunque en el de la moda con más motivo, ya que es el segundo sector más contaminante por detrás del petrolífero.

Por ese motivo considero que, incluso, tenemos que ser mucho más responsables que el resto. Ya no se trata de salir al mercado con el único objetivo de ser el más competitivo y más rápido. Ahora toca demostrar que, además, estás siendo empático con todas las personas de tu entorno, tus clientes y tus colaboradores. El objetivo debe ser crear una empresa responsable con el planeta y con las personas que viven en él. Es muy importante y una muy buena noticia que la gente exija y reclame a todas las empresas responsabilidad.

¿Cómo es el producto Lefrik?
Es un producto sostenible con la calidad, acabado y durabilidad de un producto no reciclado, en el que se utiliza el mismo poliéster pero, en vez de venir del petróleo, proviene de botellas de plástico. Además, procuramos diseñar un producto con el mayor número posible de elementos reciclables y que sea muy duradero para prolongar su vida útil. Así son nuestros productos: funcionales, prácticos y duraderos.

Y, cuando dejemos de usar botellas de plástico, ¿qué?
En realidad es muy complicado que dejemos de usar plástico. El problema del plástico no es el material en sí, ya que posee unas características muy positivas, el problema es el uso que le damos. La clave está en evitar que sea un producto de usar y tirar.  Todo el poliéster de la moda está hecho de PET, de lo mismo que están hechas las botellas de plástico, y se utiliza más petróleo para crear moda que para fabricar estas botellas. Es cierto que hay algunas prendas que sí pueden confeccionarse con tejidos naturales y orgánicos, como pueden ser el lino o el algodón, sin embargo, para los productos técnicos como una cazadora, material técnico para esquiar o hacer deporte o una mochila, que tiene que durar toda la vida, vamos a tener que seguir utilizando tejidos hechos de poliéster.

Ciertamente, en un futuro se buscarán otras formas de lograr poliéster de residuos pero, por desgracia, todavía tenemos muchos residuos de los que tirar… [risas]. Las personas nos habíamos acostumbrado a que el plástico era algo sin valor alguno y ahora, afortunadamente, nos hemos concienciado del verdadero problema y lo valoramos al saber que contamina. 

¿Qué busca un comprador en Lefrik?
En Lefrik tenemos dos líneas de negocio: la primera es la de venta al público en general o retail, dirigida a un tipo de cliente que busca una solución práctica, ligera y bonita para transportar sus cosas a diario y que valora consumir un producto sostenible y respetuoso con el medioambiente. Y la segunda, dirigida al cliente corporate. En este caso, los productos son para empresas que buscan un regalo práctico y sostenible para sus empleados, clientes, etc.

Desde el año 2016, desarrollamos el work&pack de los alumnos del Instituto de Empresa. También creamos productos personalizados para empresas pequeñas, sobre todo en Navidad, o hemos fabricado más de 4.000 mochilas eco para los alumnos del British Council…

¿Cuál es el valor que os diferencia de vuestros competidores?
Nuestro valor diferencial es nuestro compromiso ético y el objetivo de crear una empresa sostenible de impacto medioambiental.

Siempre seguimos tres consignas: calidad, trazabilidad y sostenibilidad, con un objetivo final: contribuir a la economía circular. Nuestro producto, además de ser reciclado, debe ser reciclable. Y, ¿cómo lograrlo? A través del diseño, utilizando solamente dos tejidos por colección, así no se crean excedentes y podemos ser más eficientes.

Este año hemos empezado a ser miembros de 1 % for the Planet, una compañía sin ánimo de lucro a través de la cual destinamos el 1 % de nuestra facturación a empresas de impacto medioambiental. Todas estas cosas y esta forma de trabajar es lo que nos diferencia de cara al cliente con respecto a nuestros competidores.

Además de ser sostenibles y tratar de tener un impacto más responsable en el medioambiente tenéis también un compromiso ético. ¿Nos puedes decir cómo lo lleváis a cabo?
Tenemos nuestro propio código de conducta que firmamos con nuestros colaboradores, en el que quedan reflejadas una serie de normas y formas de trabajar. A la hora de elegir a nuestros proveedores, siempre buscamos que tengan certificaciones y que cuenten con una auditoría social.

Todos nuestros tejidos también están certificados, no solo en aspectos como relativos a la sostenibilidad, sino también a nivel de responsabilidad social. Por eso, cada año, viajamos a China —aunque este año va a ser complicado— [risas] y visitamos a nuestros proveedores para conocer de primera mano cómo se está haciendo el trabajo y comprobar si realmente siguen cumpliendo nuestro código de conducta con sus trabajadores.

¿Por qué China y no España?
China ha estado recibiendo los residuos plásticos de Europa y de Estados Unidos durante muchísimos años. Todos los contenedores, que venían llenos de moda, volvían llenos de basura. En China llevan muchos años utilizando esta basura como materia prima y tienen un gran conocimiento y técnicas hiperavanzadas. Así, disponen, por ejemplo, de fábricas que se dedican exclusivamente a gestionar esta basura y a convertirla en tejidos.

Cuando nosotros empezamos —ya hace bastantes años— y todavía no estaba tan de moda ser sostenible y no había tantos recursos, en China era donde se podía encontrar tejido reciclado. Además, a la hora de fabricar mochilas de nailon y poliéster, China es la número uno. Casi todas las mochilas de tejido técnico están hechas allí. Bueno, y también en Vietnam y Corea. Es decir, que todas están hechas en Asia y como tenían lo que buscábamos, allí seguimos. Ahora que vamos a sacar una línea de camisetas no descartamos ir a Portugal, porque tienen muy buen algodón y hacen muy buenas camisetas. La cuestión es buscar el sitio adecuado. No voy a ir a comprar, por ejemplo, aceite de oliva a China, no. Esto lo compro en España.

"La COVID nos ha afectado a todos y nos ha ayudado a entender que hay que ser flexible y que, cuando es necesario, hay que apoyar al de al lado y confiar". 

Habéis recibido financiación de Enisa. ¿Qué ha supuesto para vuestra empresa y en qué momento llegó?
Enisa siempre llega en un buen momento. La verdad es que es un apoyo estupendo; no solo porque te exige un análisis exhaustivo de tu negocio para poder presentar y solicitar el préstamo, sino porque viene bien para darte cuenta de si la idea que tienes en la cabeza puede llegar a algo.

Cuando arrancamos con Lefrik, en el año 2012, estábamos en plena crisis. Enisa llegó en el momento en el que ya estábamos empezando a despegar un poco y contribuyó a ver de forma clara nuestro modelo de negocio. El enisa nos ayudó en nuestros primeros viajes a Asia: las visitas a los proveedores para decidir con quién trabajábamos, registro de marcas... Esto es, lo que suponía comenzar con la actividad del desarrollo del negocio.

Hablando de futuro, decías antes que con la pandemia provocada por la COVID habíais tenido que reinventar determinadas formas de trabajar.
La primera vez que yo me enfrenté a problemas con la COVID fue en sus inicios en China. Mi proveedor me llamó preocupado, contándome lo que estaba pasando y me dijo que había mucho miedo y que tendría que retrasar alguno de los embarques, pidiéndome que, por favor, comprendiese la situación.

¡Menos mal que en aquel momento fui flexible con él! Eso, precisamente, es parte del proyecto de sostenibilidad de Lefrik: entender los tiempos y las problemáticas que tienen nuestros socios. Pero vino bien, porque después, cuando el virus llegó a Europa, quien tuvimos que retrasar aún más la producción fuimos nosotros.

La COVID nos ha afectado a todos y nos ha ayudado a entender que hay que ser flexible y que, cuando es necesario, hay que apoyar al de al lado y confiar.

Estoy muy orgullosa de nuestros socios tanto del equipo de ventas del resto de los países a los que di flexibilidad de pago como de mi proveedor en Asia, a quien primero le di un tiempo que luego fue recíproco, evitando así la cancelación de cualquier pedido. Creo que a las empresas que llevábamos un tiempo trabajando de una forma más slow en el mundo de la moda no nos ha impactado tanto.

Podríamos decir que ha sido un choque fuerte, porque íbamos creciendo a un ritmo muy bueno y esto ha supuesto echar el freno de mano, pero nos hemos mantenido porque estamos dimensionados de tal manera que nuestra estructura y necesidades no requieren de un ritmo frenético.

¿Cómo veis Lefrik en el futuro?
Estos meses nos hemos mantenido como hemos podido. Hay que seguir creciendo aunque creo que nos estábamos viniendo un poco arriba [risas]. Esto ha sido, como he dicho antes, echar el freno para caminar otra vez despacito. Vamos a mirar las cosas con lupa y a actuar con cautela.

¿Hay algún reto pendiente, anterior a la crisis, que vayáis a abordar próximamente?
Habíamos dejado un poco de lado el desarrollo de otros productos y ahora lo estamos empezando a retomar, como el lanzamiento de camisetas hechas con tejidos orgánico y reciclado.

Nuestro proyecto a largo plazo es desarrollar más Lefrik como marca de mochilas, porque es donde estamos aprendiendo mucho, haciéndolo realmente bien y ofreciendo, cada vez más, un producto de mayor calidad. Después, cuando esto lo tengamos más desarrollado, podremos dar el salto.

¿Cómo te imaginas de aquí a cinco años?
Me gustaría que Lefrik fuera una marca de referencia de productos de calidad hechos de forma sostenible a nivel internacional. Al mismo tiempo, que nuestra empresa sea reconocida como un lugar excelente para trabajar y que la gente hable de Lefrik como un sitio ideal para desarrollarse profesionalmente.

¿Qué es para ti ser una persona emprendedora?
Una persona dispuesta a sacrificar muchos aspectos de su vida personal por un proyecto que no sabe si va a tener el retorno esperado. Tiene que ser alguien valiente y con poca aversión al riesgo.

¿Crees que es posible alcanzar el éxito o solamente unos pocos lo consiguen? ¿Hay que luchar mucho?
El éxito, como todo lo que se logra en la vida, es relativo. Para mí, el haber logrado introducir Lefrik en más de seis países, ver nuestros productos en tiendas como  Urban Outfitters, Asos o las librerías Barnes&Novels de Nueva York ya es un superéxito. Si lo comparas con el éxito de Zara o con Patagonia, por compararlo en términos de moda sostenible, todavía nos queda muchísimo por hacer. Pero encantada de continuar trabajando en las líneas de negocio que hemos abierto hasta ahora y lograr el éxito en todos los aspectos. 


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Historias de emprendimiento - Lefrik