07 abr. 2026
Más empresas se suman al sello de calidad que supone la certificación de empresa emergente concedido por la Empresa Nacional de Innovación
Cada vez más empresas se suman al sello de calidad que supone la certificación de empresa emergente concedido por la Empresa Nacional de Innovación. Este distintivo no solo permite acceder a los beneficios fiscales previstos en la Ley de Startups, sino que también facilita el acceso a la entrada de financiación, la tracción de inversión y ofrece una ventaja competitiva en numerosas convocatorias públicas.
A fecha 25 de marzo, Enisa ha alcanzado las 2.132 certificaciones, una cifra que, para su consejera delegada, Carolina Rodríguez, refleja el éxito y la utilidad del programa. “Cada día son más las startups que se animan a sumarse a esta lista y que comprueban las ventajas de certificarse. La certificación refuerza su credibilidad y las ayuda a destacar en un entorno altamente competitivo. Este sello acredita que la empresa cumple los estándares de innovación, escalabilidad y solidez exigidos por la Ley de Startups, fortaleciendo su posicionamiento y ampliando sus oportunidades de crecimiento dentro del ecosistema emprendedor español”, señala Rodríguez.
Y es que este reconocimiento actúa, además, como una garantía institucional que incrementa la visibilidad de las empresas certificadas y refuerza la confianza tanto del mundo inversor como del resto de agentes del ecosistema emprendedor. Asimismo, la certificación facilita un acceso más ágil a financiación pública, incluida la de la propia Enisa.
“Las startups certificadas están comprobando que acceder a rondas de financiación privada les resulta más sencillo, porque los fondos y las personas inversoras pueden deducir el 50 % de su aportación en el IRPF, hasta un límite de 100.000 euros. Es un incentivo que reduce de forma notable el riesgo y hace más atractivo apostar por proyectos innovadores”, concluye la consejera delegada.