Emprender por elección: el verdadero motor del éxito

11 feb. 2026

El emprendimiento es una pasión, una búsqueda constante

Por Aidé Barranco 

En la vida si no sabemos cuál es nuestra pasión, tenemos que aprender a encontrarla. Una búsqueda que, en muchas ocasiones, llega a una casilla que nunca se habían planteado muchas personas: la del emprendimiento.

Como bien se explica en el Informe GEM 2024-2025, elaborado con la colaboración de Enisa, la actividad emprendedora es el resultado de una dinámica favorable entre las condiciones económicas y sociales de un territorio. “Trabajar para mejorar las condiciones que aumenten el atractivo del emprendimiento entre la población y facilitar que las expectativas de emprender se conviertan en proyectos de negocio de alto impacto en su entorno constituyen dos grandes retos que, desde la política, la legislación y la educación se deben asumir hoy para garantizar el crecimiento de la actividad emprendedora en el futuro”.

Un futuro que depende, sobre todo, de esta última premisa: si no incentivamos desde la infancia la capacidad de detectar y desarrollar habilidades para emprender, si no enseñamos a perder el miedo al fracaso, estaremos desaprovechando un recurso de enorme valor. 

Sin duda, en este papel educativo que se perfila como uno de los pilares de la nueva economía, el modelo de negocio de startups y pymes está adquiriendo una importancia decisiva como motor de crecimiento. Cada vez contamos con más emprendedoras y emprendedores que inspiran a las nuevas generaciones y se convierten en referentes en los que mirarse. 

Por eso, aunque el ritmo no es el ideal, incorporar en todas las etapas del sistema educativo los numerosos casos de emprendedoras y emprendedores que tenemos en España, está ayudando a cambiar la idea de que emprender es algo reservado solo para unas pocas personas.  

Es decir, la presencia de indicadores de cultura emprendedora —como los modelos de referencia o la valoración social de la figura de la persona emprendedora como una opción viable y atractiva— influye claramente en el comportamiento emprendedor, tal como señala el Informe GEM. 

Que España esté compitiendo en la primera división de países con mejor índice de startups demuestra el buen rumbo que hemos tomado. Basta ver el Spain Ecosystem Report 2024 sobre la industria de empresas de base tecnológica en nuestro país: en él se recoge que, en 2023, el valor combinado de nuestras startups superó los 100.000 millones de euros. Esto supone un crecimiento del 14 % respecto a 2022 y sitúa a España como una potencia emergente dentro de la innovación europea. 

A esto se suma que, en 2023, las startups españolas captaron 2.200 millones de euros a través de más de 850 rondas de financiación. De ese total, 1.000 millones se destinaron a rondas inferiores a los 15 millones de euros; 782 millones se invirtieron en rondas de entre 15 y 100 millones; y 405 millones correspondieron a operaciones por encima de los 100 millones. 

Por comunidades autónomas, durante el pasado año, Madrid destacó como líder en captación de inversión con 605 millones, superando a Barcelona, que alcanzó los 457 millones. Les siguieron Sevilla (70 millones), Valencia (46 millones) y San Sebastián (30 millones) consolidándose estas ciudades en el top 5 nacional.

Este dinamismo emprendedor, junto con el papel de las Administraciones públicas -en especial entidades como Enisa y su modelo de financiación-, reafirma el impulso del emprendimiento innovador y contribuye a que cada vez se perciba más como una opción profesional real y atractiva. 

Como recuerda la emprendedora Marie Forleo, “el éxito no proviene de lo que hacemos ocasionalmente, sino de lo que hacemos constantemente”. En Enisa, nuestra constancia es seguir haciendo crecer el talento emprendedor y su impacto en la sociedad.

Área de descargas

Aquí puedes descargar algunos documentos que seguro, son de tu interés